Rafita quiere escarbar
El Regidor Suplente de la Municipalidad de Grecia, Rafael Pérez, acaba de presentar una moción para que ese Gobierno Local proceda, de manera inmediata, a investigar las condiciones (legales, financieras y de cualquier otro tipo) en que se ha contratado la construcción, reparación y mantenimiento de las obras viales en el cantón durante los últimos años.
La exigencia de este joven dirigente nace en el contexto del caso Cochinilla porque de rebote, él pretende conocer la forma como se han gastado los fondos públicos en una materia tan importante como el buen estado de las rutas de comunicación local; por cierto, de muy mala calidad, salvo contadas excepciones.
Esa iniciativa de escarbar hasta lo más profundo es una medida más que recomendable si el Concejo Municipal quiere poner en práctica una auténtica rendición de cuentas sobre cómo se usa el dinero que sale de nuestros bolsillos.
Para los efectos del caso Cochinilla, cuya génesis arrancó por lo menos 20 años atrás, la indolencia de un sistema de controles internos totalmente ineficiente junto con la pasividad interesada de los mandos medios y una cultura empresarial gansteril, se transformaron en el caldo de cultivo perfecto para una danza de miles de millones en obras de dudosa calidad, presupuestos inflados y tráfico de influencias a todo trapo.
La moción de Pérez está en la dirección correcta para combatir la “corrupción hormiga” un poco más pequeña que la acontecida en el Consejo Nacional de Vialidad (CONAVI); sin embargo, igual de dañina que aquella porque al final de cuentas se trata de presupuestos que jamás veremos reflejados en las obras que el país necesita para superar décadas de rezago en infraestructura pública.
El Concejal de marras debe mantener la guardia en alto para evitar que pase una eternidad antes de que la Auditoría Interna de la Municipalidad ofrezca el informe correspondiente porque, como ya vimos en el caso de CONAVI y el Ministerio de Obras Públicas y Transportes, el golpe a las arcas del Estado fue tan sofisticado que nadie, de manera muy sospechosa, parece haberse dado cuenta que se venía una tormenta.
Como suele suceder en medio de circunstancias negativas, también se pueden tomar decisiones positivas esta vez desde la llanura. Quedamos atentos.
¡Bien por Rafita!
Última actualización: 02/08/2021








