Opinión

Su Majestad Andrés

Luis Castrillo Marin /Periodista y Politólogo, UCR |
Su Majestad Andrés

De pronto, sin que nadie nos avisara a los súbditos de estas sufridas tierras manudas donde abundan políticos carentes de sentido común, los griegos tenemos un Monarca de rancio abolengo, al parecer lleno, de títulos nobiliarios.

No se sabe cuándo ocurrió la ceremonia de coronación, que tal vez por la emergencia sanitaria del COVID-19, se llevó a cabo en secreto y con aforo reducido. Faltaba más…a las gentes de Sangre Azul también se les pega el bichillo del virus.

Pero si nos atenemos a los últimos acontecimientos en el seno del Concejo de la Municipalidad de Grecia, está claro que su Majestad Andrés Stanley I –Presidente de ese cuerpo colegiado- ya empezó a prescindir de las majaderías del Código Municipal y otros estorbos legales innecesarios porque; como es usual, la fuente de poder de cualquier Rey llegó a esta parcela del Planeta Azul desde las mismísimas alturas del Mandato Divino.

La última ordenanza de Andrés I retrata de pies a cabeza que nada lo detiene cuando exige respeto a su distinguido linaje, aunque claro está, se desconoce a cuál Casa Real pertenece el nuevo Zar de todos los distritos del cantón. Tal vez convendría investigar en los archivos de la Dinastía Romanov o en la Casa de Windsor donde seguramente debe tener harta cantidad de familiares, vaya Ud. a saber.

En la sesión del pasado 20 de mayo el Emperador Andrés I dio muestras de gran creatividad, él solito se inventó el término de “Comisiones Ampliadas” para que dos sirvientes de su séquito participaran en una votación con el fin de elegir al Presidente y Secretario de la Comisión de Asuntos Culturales de la Municipalidad. Claro está el primero de esos cargos quedó en las manos de Su Majestad.

La jugada de  Andrés I debe ser una señal divina de su portentosa sabiduría porque; además del Gobierno Local y la citada Comisión, también preside con todas sus luces a la Asociación de Desarrollo de El Poró, a la Unión Cantonal de Asociaciones de Desarrollo y a la Federación de Uniones Cantonales de Alajuela. Luis XV de Francia se le quedó corto: “L'État, c'est moi” (“El Estado soy yo”).

Tenemos que estar agradecidos con la Santísima Trinidad porque mandó a este apartado paraje del Mundo al Gran Timonel que nos conducirá a estadios del desarrollo nunca antes vistos. Llegado ese momento empezará a llover maná y los ríos serán de leche y miel.

Por eso, con total amor y obediencia absoluta, gritemos:

¡Dios Salve al Rey!

Última actualización: 31/05/2021