Costumbres y Tradiciones
Tan culpable es la tecnología como la pandemia, de que hayamos cambiado tanto la forma en que nos comunicamos.
De hoy para mañana y casi de forma imperceptible, empezamos a escuchar y a usar palabras tales como: exponencial, clases virtuales, enfermedades psicosomáticas, comportamiento depresivo, clases presenciales, conferencia virtual, teorías conspirativas, inmunizados, prevención, apostillar, distanciamiento y burbuja social entre otras muchas. Pero eso no es todo. Se nos pide disciplina y responsabilidad, lo mismo que acatamiento y cumplimiento de las normas de higiene, esto con el fin de cuidarnos y cuidar a los demás.
Entonces, como lo que se busca es la inmunidad de rebaño, mansos y obedientes como ovejas, a cada comercio o institución que llegamos, nos lavamos las manos, usamos alcohol en gel, cumplimos con el metro ochenta de distanciamiento y que no nos falte la mascarilla porque no nos dejan entrar.
Debido a la función que cumplo en mi trabajo, tengo la obligación de usar la ya mencionada e incómoda mascarilla, también guantes, casco, anteojos, sombrero, bloqueador, línea de vida, arnés y en ocasiones, cubre cabello y cubre zapatos, sin olvidar, que a la entrada de la empresa, los de la seguridad nos vigilan para que cumplamos con el lavado de manos y la desinfección de zapatos. Por último y como si todo lo anterior no fuera suficiente, hay lugares en los que también se debe usar alcohol.
No todas estas normas se deben cumplir el mismo día, todo depende de donde se realice el trabajo. Pero lo que sí es cierto, es que la mencionada pandemia, vino a agravar el protocolo ya existente en la empresa.
Sin embargo, ningún protocolo es tan difícil de cumplir, cuando lo que está en juego son vidas humanas.
Es por eso que uno que ya peina canas, se queda atónito, perplejo ante el comportamiento de miles de personas a las cuales les “ resbala” el hecho de cuidarse y cuidar a los demás, aunque entre esos “ demás” estén sus padres y abuelos.
Yo me pregunto ¿si el grado de indisciplina llega a tal extremo, que no pueden pasar un fin de semana, o un feriado, sin ingerir licor o usar otras drogas? También me pregunto ¿si esa indisciplina que lleva al tico a faltarle al respeto a las autoridades y a sus semejantes en carretera, sería otra cosa, si Costa Rica tuviera ejército y los jóvenes, por ley tuvieran que cumplir el servicio militar?
Posiblemente nunca tenga una respuesta.
Dice la escritora Isabel Allende en un comentario, que esta pandemia nos está mostrando otra realidad, otra forma de vivir la vida, donde no ocupamos tanto. Tanta ropa, tantos carros, tanto terreno o fincas, tanta comida y aunque pertenece a un grupo vulnerable, (tiene 77 años) dice que hay que vivir sin tenerle miedo a la muerte, que esta es una transición.
Lo que no se vale, es que por la irresponsabilidad de algunas y algunos, el país haya llegado al colapso de su sistema de salud, algo impensable antes de que llegara la pandemia.
Es por todo esto que el llamado a la solidaridad, el llamado a actuar con responsabilidad, es de acatamiento obligatorio.
Ante la situación actual, no sé cuál será el criterio de los que piensan que esto del covid-19, es una mentira, es una estrategia del gobierno, una política mundial para meternos miedo.
Yo pienso algo semejante a la escritora Isabel Allende, a la muerte le deben temer, los que no saben para donde van. Dice ella que debemos vivir sin temor, porque este nos hace imaginar lo que todavía no ha pasado y sufrimos el doble.
De este azote mundial, debiéramos salir más solidarios, más hermanos, más sensibles. Tener claro que somos una familia y lo que le pase a un chino, me puede pasar a mí. No hay paredes que detengan esta enfermedad.
Que de todo lo malo que nos ha traído, saquemos algo bueno, que de ahora en adelante nuestro norte no sea el comportamiento egoísta, la ambición, la explotación desmedida de los recursos naturales y el amor al dinero.
Cuando esta enfermedad sea superada, millones de seres humanos deberíamos ser diferentes en nuestra forma de ver y vivir la vida, esta vida que es un regalo de Dios.
Recordar es volver a vivir.
Hasta la próxima.
Última actualización: 25/06/2021







