COVID-19, la tercera ola y la variante Delta. El peligro aún persiste
A la memoria del amigo Jared Alemán Gómez, víctima reciente del COVID.
Muy probablemente, casi ninguno de nosotros imaginó en marzo del 2020 cuando Costa Rica tuvo su primer caso de COVID-19, que llegaríamos a la asombrosa cifra de más de 4600 fallecidos a consecuencia de la Pandemia. Ha sido simplemente, imprevisible, sorprendente, desgarrador.
Han sido tantos, que a casi todos nosotros nos ha tocado lamentar la triste pérdida de un ser querido: familiar, vecino, amigo, compañero de trabajo, conocido, o figura pública. Si dividimos la cantidad total de fallecidos al día de hoy (viernes 25 de Junio) -suman 4602 personas- entre la cantidad de provincias y cantones del país, notaríamos que ha habido alrededor de 657 personas fallecidas por provincia y 56 por cantón, como promedio. Aunque sabemos que la distribución no ha sido proporcional, este cálculo nos da una idea de lo que ha estado pasando en el país durante estos casi 16 meses de Pandemia. Y si “aterrizamos” el dato real de nuestro cantón, por ejemplo, nos sorprenderíamos de que Grecia está por encima de esa media y acumula 70 decesos, entre 5536 casos. (https://www.ministeriodesalud.go.cr/index.php/centro-de-prensa/noticias/741-noticias-2020/1725-situacion-nacional-covid-19)
Si hiciéramos un esquema aproximado de las varias “olas” que hemos tenido, podríamos hacer una delimitación de la “primera ola” entre el 6 de Marzo y el 6 de Junio de 2020 cuando el país acumuló un total de 1263 casos en 3 meses (alrededor de 421 casos por mes); una “segunda ola” entre el 6 de Junio y el 6 de Marzo de 2021 que duró 9 meses y aportó 205 793 casos nuevos (alrededor de 22 865 casos por mes); y una “tercera ola” del 6 de Marzo de 2021 en adelante, donde se han diagnosticado otros 153 949 casos positivos (alrededor de 3079 casos por día, y a más 76 975 casos por mes). En total, para hoy, y según los datos de la Johns Hopkins University and Medicine, Costa Rica acumula 361 005 casos positivos y 4602 decesos. Nuevamente, se cumple la definición matemática de Descartes del crecimiento exponencial de casos como un incremento cada vez más rápido en el tiempo.
Esta “tercera ola” supera a las anteriores. Como promedio, en la primera hubo 14 casos nuevos diarios, en la segunda 762, y en esta tercera alrededor de 3079. La misma, tiene ocupada el 70% de las camas hospitalaria destinadas a COVID-19, y el ¡ 131,5% ! de las camas de UCI (Unidad de Cuidados Intensivos). El colapso hospitalario no puedo evitarse esta vez.
Y en cuanto al análisis comparativo de los fallecimientos en las tres olas, podemos releer lo publicado en este mismo medio en Agosto de 2020: “Con respecto a los fallecidos, ha sucedido lo mismo: llegamos a los 10 fallecidos a los 2 meses (15 de mayo), a los 20 al mes y medio después (5 de julio), a los 30 a los 6 días después (11 de julio), a los 40 a los 3 días después (14 de julio), a los 50 a los 4 días después (18 de julio), a los 60 un día después (19 de julio), y desde entonces, el incremento ha sido casi de diez en diez, o más, de un día para otro … O sea, mientras que en los primeros dos meses apenas fallecieron 10 personas, en los tres y medio meses siguientes, han muerto 323 personas más. Aquí también, lamentablemente, el crecimiento ha sido exponencial.” (http://www.periodicomitierra.com/columnistas/covid-19-la-segunda-ola-y-el-crecimiento-exponencial). Hemos tenido, incluso, más de 30 lamentables fallecimientos diarios.
Por todo lo anterior, incremento exponencial de casos nuevos y aparición de una nueva variante del virus SARS-CoV-2 (la Delta, mucho más contagiosa, y extendida en al menos 85 países, y que se espera pueda comenzar a circular próximamente en el país –escribiremos sobre ella en un próximo artículo-), debemos seguir manteniendo en extremo las medidas de prevención conocidas: uso de mascarillas, distanciamiento social, y lavado de manos. Y por supuesto, mantener un ritmo acelerado de vacunación. Es transcendental que todas las personas llamadas a vacunar (primera o segunda dosis) por los EBAIS o Áreas de Salud acudan con celeridad.
Las vacunas siguen siendo la principal arma para acabar de una vez con esta inclemente Pandemia. No permita que la apatía o la duda lo venzan, no seamos negligentes.
Cuidémonos todos. El peligro aún persiste.
Última actualización: 26/06/2021







