Opinión

Indigencia y animales de la calle

Francis Suárez/Síndico de Tacares |
Indigencia y animales de la calle

Esta fotografía que tome  es poderosa: un par de perros callejeros recostados sobre la acera, acompañando de alguna manera a una persona en situación de indigencia, envuelta en una sábana. Es una escena que combina dos problemáticas sociales profundamente humanas: la indigencia y el abandono animal —ambas urgentes, complejas, y llenas de rostros silenciosos que claman por atención.

La dimensión humana del abandono

En el cantón de Grecia, aunque se destaca por sus altos niveles de desarrollo humano (IDH de 0,815) y profesionalismo local, también se perciben tensiones sociales. Residentes manifiestan preocupación por el aumento de personas en situación de calle en lugares como el parque central, y cuestionan si realmente se les está ayudando o, paradójicamente, perjudicando. Desde el punto de vista social, historias recogidas en redes subrayan que detrás de la indigencia hay más de preconcepciones: enfermedades mentales, estigmatización, desprotección estatal.

Se trata de personas que merecen empatía, no prejuicios; y soluciones sostenibles, no solamente limosnas o desplazamientos.

El Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) es la entidad nacional responsable de diseñar políticas contra la pobreza, incluyendo estrategias de reinserción laboral, subsidios y capacitación productiva. Sin embargo, la experiencia local demuestra que necesitamos un enfoque más integral, cercano y participativo.

El abandono animal: un reflejo del descuido colectivo

Costa Rica enfrenta un serio problema con perros callejeros: se estima que pueden ser más de un millón en todo el país. La gente percibe esos animales como un riesgo para la salud pública —por mordeduras, excrementos, transmisión de enfermedades—, pero rechaza firmemente opciones extremas como la eutanasia.

(Las recomendaciones internacionales (por ejemplo, de la OIE) promueven campañas educativas, esterilización accesible, vacunación, y mayor responsabilidad ciudadana)

En Cartago, la municipalidad implementó un programa público “Captura, Castra, Vacuna y Libera”, creando un modelo replicable: esterilización masiva, vacunación, adopción y reubicación.

Propuestas integrales para Grecia: soluciones humanas y animales entrelazadas

 Atención local digna para personas en condición de calle

  • Crear un equipo coordinado entre IMAS, municipalidad y organizaciones civiles para ofrecer desde atención sanitaria y psicológica hasta programas de vivienda temporal y capacitación laboral.
  • Replicar iniciativas como campamentos de Desarrollo Humano de la UCR en comunidades marginadas.
  • Fomentar el voluntariado comunitario: muchos indigentes quedan invisibles, pero los vínculos humanos pueden transformarse en oportunidades reales.

Bienestar animal como prioridad pública y comunitaria

  Promover campañas de castración y vacunación en colaboración con Senasa y organizaciones locales.

  Apoyar a iniciativas como Rescate y Adopciones Grecia, que ya impulsan adopciones responsables y campañas de salud animal (Existen meses que se atienden mas de 10 casos de animales en condiciones muy tristes ya sea por atropellos o maltrato animal extremo y son los casos más fuertes ya que la cantidad de animales abandonados en la calle es muy y sobre pasa por mucho sus capacidades ya que cuentan con muy pocos recursos y por piden siempre ayuda a la población, indico Melina Rodríguez Chaverri presidenta de Rescate y Adopciones Grecia)

  Apostar por un modelo integral municipal (al estilo Cartago) que controle la población canina y mejore la salud pública.

Sinergias entre ambas problemáticas

  Involucrar a personas en situación de calle —por ejemplo, en mantenimiento de refugios o parques— generando dignidad y empleo.

  Educar desde la niñez: enseñar la empatía hacia otros seres humanos y animales es un paso fundamental para cambiar mentalidades.

  Fomentar una cultura de colaboración: ayudar no es solo dar dinero, es comprender, compartir recursos y construir comunidad.

Conclusión: Un llamado a la humanidad compartida

Ni la indigencia ni los animales en condición de calle son problemas aislados. Ambos son síntomas de una desconexión social que podemos revertir. En Grecia, con su tejido profesional y humano fuerte, existe una oportunidad real de generar un modelo innovador de inclusión: cuidadoso, colaborativo y humano.

Necesitamos:

  • Programas integrales que combinen vivienda, salud mental y empleo,
  • Iniciativas artífices del cambio en bienestar animal (rescate, esterilización, adopción),
  • Y sobre todo, una cultura de empatía: para las personas y los animales hay dignidad, hay esperanza, si decidimos verla y actuar.

Última actualización: 08/08/2025