No a la indigencia en Grecia
Grecia no puede seguir secuestrada
El cantón de Grecia vive un momento complicado. El crecimiento económico, sumado a una avalancha de proyectos, podría posicionarlo como un nuevo polo de desarrollo nacional. Algunos planificadores urbanos y económicos consideran que tiene el potencial de ser un contrapeso de la ciudad de Alajuela.
Sin embargo, mientras esto ocurre, el parque central —símbolo urbano por excelencia— se ha convertido en un espacio problemático: abandonado por años, donde la indigencia, el consumo de drogas y la delincuencia alteran la vida cotidiana de vecinos, familias, trabajadores y comerciantes.
A pesar de ello, el Concejo Municipal ha tomado una decisión (digna de una película de zombies) que preocupa: comprometer a la Municipalidad a buscar una casa para albergar a personas habitantes de calle. Esta medida se tomó sin estudios técnicos, sin datos sobre costos, logística, impacto social o sostenibilidad. Una decisión que huele más a improvisación que a una política pública sería.
¿El resultado? Un riesgo claro a los derechos fundamentales de la mayoría de ciudadanos, quienes sí cumplen con sus deberes, generan empleo, cuidan sus espacios, pagan impuestos y quieren invertir en Grecia. Paradójicamente, el gasto por persona indigente en este tipo de programas improvisados supera con creces lo que puede invertirse en un ciudadano honesto que apuesta por el desarrollo del cantón.
Mientras otros países han demostrado que dar facilidades indiscriminadas a poblaciones en situación de calle, sin enfoque integral, no mejora la situación, sino que la agrava.
Experiencias internacionales confirman que políticas sin visión generan un "efecto llamada": atraen a más personas en esa condición, aumentan la inseguridad y deterioran la calidad de vida.
Además, se incurre en una discriminación inversa al priorizar los derechos de unos pocos por encima del pacto social consagrado en nuestra Constitución que establece el bienestar colectivo como principio rector. No se puede construir una sociedad fuerte ni segura si se debilita la justicia, se relativiza el cumplimiento de la ley y se glorifica la marginalidad sin responsabilizar a nadie.
La sombrilla de los Derechos Humanos para defender a las personas que incumplen la ley, alteran el orden público, entran ilegalmente a nuestro país, etc; es simplemente una burla.
La juventud de Grecia corre el riesgo de crecer en un entorno cada vez más peligroso. El parque, que debería ser espacio de recreación y cultura, se convierte en un foco de drogas, violencia y miedo. ¿Dónde están las propuestas serias para promover salud, empleabilidad, felicidad y desarrollo económico? ¿Dónde están los proyectos para fortalecer la comunidad y atraer capital humano y financiero?
Esta medida del Concejo Municipal no representa una solución real, es una irresponsabilidad. Representa una renuncia al liderazgo, a la planificación seria y a la responsabilidad con el futuro de Grecia.
Ni el parque central o el Centro de Grecia pueden ser el vertedero de los problemas de otros cantones. No se puede sacrificar el bienestar de toda una comunidad por las decisiones de unos cuantos.
Grecia merece soluciones, no parches. Necesita seguridad, limpieza, proyectos ambiciosos y sostenibles. Personalmente espero que el Concejo cuando delibera presente datos, costos, proyecciones y alternativas serias antes de comprometer recursos que podrían estar destinados a quienes sí construyen el futuro del cantón.
Grecia debe avanzar, no retroceder. El desarrollo depende de proteger a sus ciudadanos y de competir por un futuro digno, no de ceder ante la indigencia que puede ser delincuencia disfrazada.
Última actualización: 07/08/2025







